Pero no solo de grandes actores vive una película. Nos faltaban dos cosas.
La primera y principal era el vestuario. Menos mal que el equipo responsable de esta tarea se puso rápidamente a trabajar y en poco tiempo tuvimos ya los primeros modelos para ir probándolos.
La segunda eran los decorados. Para la escenas principales teníamos a la ciudad de Zaragoza pero… ¿qué pasaba con todas esas escenas de flashback que tienen que aparecer mientras los novios recorren la alfombra hasta llegar al altar? Decidimos que lo mejor sería usar entornos naturales para darle más realismo, así que durante estos últimos meses nos hemos dedicado a recorrer numerosos lugares buscando los mejores para rodar esas escenas y creo que lo hemos conseguido: Beziers, Paris, Munich, Suiza, Galicia… Pero no penséis que esos viajes han sido todo placer. Numerosas veces hemos puesto en peligro nuestras vidas y es desde aquí que
queremos agradecer personalmente a:
- Nadège y Benoît por habernos rescatado de la tempestad de nieve en mitad de la montaña y reanimarnos después con una fantástica croziflette.
- Los Pereiro Cendón al completo, por haber puesto su despensa a disposición de Ingrid para que la pobre no muriera de hambre en mitad de la noche.
Podéis ver recuerdos de todos estos momentos en el album MakingOf de la recién inagurada Galería. ¡Estad atentos a ella porque iremos subiendo más fotos!